
Bancos de Leche
Desde hace cuatro años, en la Argentina funcionan cinco bancos de leche materna que se nutren de la donación de madres generosas. Con su aporte, alimentan a bebés prematuros o con problemas de salud. Una iniciativa de costo cero que permite dar una vuelta de tuerca a la vida y a la solidaridad.
Donar es mi filosofía de vida", asegura Cecilia Ureña. En su léxico, hablar de donación es sinónimo de solidaridad. Y, desde que tuvo a su primera hijita en febrero del año pasado, también dona leche materna al banco de leche de la ciudad de La Plata. "Así siento que ayudo a un montón de chiquitos prematuros", señala. "Es sencillo, sólo se trata de sacarla y almacenarla, no tiene nada fuera de lo común."
¿Y qué es un banco de leche materna?
Una iniciativa que baja la mortalidad infantil, ayuda a las mamás que no pueden darles el pecho a sus hijitos y no requiere grandes gastos, porque tan sólo necesita de la solidaridad de mujeres que puedan amamantar y quieran extender los beneficios de la lactancia más allá de la relación con su hijo, donando su excedente de leche de manera desinteresada. Pese a su gran importancia, los bancos de leche materna en el país funcionan desde hace muy poco y se cuentan con los dedos de una mano: existen apenas cinco sedes, ubicadas en Mendoza, Córdoba, Chaco, Ciudad de Buenos Aires desde el año 2007.
Cecilia Ureña es una de las 1.300 mujeres donantes que ya se sumaron al proyecto, gracias al cual se beneficiaron nada menos que 1.450 bebés prematuros, que recibieron en total 2.500 litros de leche procesada donada.
¿Dónde tuvieron origen estos bancos?
En Brasil. Esta experiencia ya cuenta con diez años de tradición y desarrollo en 200 bancos esparcidos a lo largo y ancho de su territorio; allí se procesan 140 mil litros de leche al año, que salen de todos los hospitales del estado de Brasilia.
En Argentina, a su modesto ritmo, el proyecto va tomando forma. Comenzó recibiendo las donaciones de las madres del propio hospital: la primera que se animó a donar 83 litros de su leche, en tres meses, fue la mamá de un chiquito prematuro, de 900 gramos. Tres años después de los primeros casos, el banco de leche argentino, puso en marcha en 2010 la recolección domiciliaria, que hoy ya funciona con quince donantes semanales que "con sus aportes ayudan a bebitos prematuros, chicos con alergia a la proteína de vaca, con diarreas intratables y operados del intestino", cuenta Sager, Dr. pionero de los bancos argentinos
¿Qué requisitos debe reunir una madre donante?
Nada más que estar en etapa de lactancia con un bebé menor de un año y tener la voluntad de donar el excedente de leche. "Para sacarse más leche que la que un bebé pide a su madre se necesita, por sobre todas las cosas, fuerza psicológica", precisa Sager. Es que la leche, insiste, se produce en el cerebro y no en el pecho. "Algunas madres tienen más fuerza que otras, pero todas podrían hacerlo, porque las mamas producen más leche de la que un bebé requiere y siempre terminan sacándose y desechando mucha cantidad", asegura el pediatra, que rescata que las madres sólo deben contar con ganas y algún tiempo extra para obtener más leche.
Los bancos de leche materna se basan en tres pilares fundamentales: solidaridad de las madres donantes, la gratuidad de la asistencia, sin contraprestaciones, y el hecho de funcionar fuera de cualquier circuito comercial en cuanto a la manipulación de la leche.
Lo más destacable de su implementación, además de su contribución a disminuir la mortalidad y la morbilidad de los bebés, es el factor económico: el aumento del uso de leche cruda de las propias madres va desplazando paulatinamente la utilización de las fórmulas lácteas artificiales, de tal manera que se va logrando, a paso lento, un ahorro grande para los hospitales.
TESTIMONIO
Sabrina Ranean es donante del banco de leche de La Plata desde el 13 de agosto de 2010. "Con Juana, mi beba, tuvimos problemas de lactancia en sus primeros días de vida, por eso concurrí al consultorio del pediatra Gustavo Sager, uno de los pioneros en este tema. Además de enseñarme cómo amamantar, el médico me comentó acerca de este banco de leche", recuerda. A partir de entonces, Sabrina comenzó a extraerse un vaso más de leche diario, lo que equivale a 200 mililitros. "Sólo tengo que levantarme quince minutos antes, para llegar a sacarme los dos vasitos de leche adicionales", dice. Y lo recomienda a todas las mamás que tengan ganas de ayudar: "Sacándonos más leche generamos más leche también en las glándulas mamarias, o sea que gratis y sin esfuerzos beneficiamos a nuestro bebé y también a muchos otros".
"La leche humana pasteurizada es de excelente calidad. Esta se adecúa a las necesidades de los receptores, que son bebés prematuros muy pequeños. Muchos de estos bebitos caben en nuestra mano, y de nuestras manos debe salir la ayuda que necesitan para salir a la vida", subraya Sabrina.
Material Recopilado por el Equipo de Ser Mamá Hoy