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La salud en la primera etapa
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Adaptarse a nuevos hábitos 

Cuanto más saludables sean los hábitos que adopte la mujer, más beneficios obtendrá para su salud y la del bebé. Aquí, una guía para saber qué es más conveniente desde un principio. Hay un dicho que se repite entre los médicos que atienden a las futuras mamás: "Estás embarazada, no estás enferma". La premisa debe servir para poder sobrellevar con pleni­tud los primeros meses de embarazo y para tomar precauciones que permitan disfrutar con todo de este maravilloso momento.
 
De lo que en realidad se trata es de ser razonables y evitar cualquier riesgo innecesario. Por otra parte, también es bueno pensar que estar embarazadas puede ser un buen momento para cambiar aquellos hábitos insalubres que se arrastren. Un buen primer paso es ir tranquilizando el ritmo de vida. Con el correr del tiempo, habrá movimientos que no se podrán realizar, por eso es bueno anticiparse a ese momento e ir de a poco disminuyendo la intensidad de las actividades. Se deben evitar los movimientos rápidos, los deportes riesgosos, las caminatas aceleradas, manejar como un piloto de Fór­mula 1. Esto no quiere decir que haya que "guardarse" durante los nueve meses dentro de casa: es importante estar en circulación, no encerrarse pero ser cuidadosas. La plenitud se alcanzará siendo conscientes de que el cuerpo está mutando mes a mes.
¿Qué hago si tomo medicamentos?
 
Si la mujer tiene alguna afección crónica y toma medicamentos, es fundamental realizar una consulta con el médico desde el momento en que se disponga a quedar embarazada. Será el obstetra el que determinará si esa madre podrá continuar tomando esa medica­ción o si deberá discontinuarla durante el embarazo. Hasta ese momento, es importante suspender el uso de pildoras para adelgazar, analgésicos, aspirinas y antiespasmódicos. Una vez que llegan los primeros síntomas como náuseas o vómitos, algunos especialistas aconsejan el uso de paracetamol o algunas gotas de metoclopramida. De todas maneras, siempre es mejor consultar con un profesional en cada caso. Es importante también evitar la exposición a rayos X en cualquier control médico o el uso de camas solares ante la mínima sospecha de embarazo.
 
 
Peligros Ambientales
 
Así como se tienen en cuenta distintas precauciones desde lo físico, los espacios en los que las embarazadas circulen influyen de manera directa en su salud. Es por eso que hay lugares y ambientes que se tienen que evitar.
 
» Uno de los principales enemigos del embarazo es el tabaco. Está estrictamente prohibido fumar embarazada, pero asimismo se deben obviar los ambientes donde haya fumadores y el humo lo invada todo. Ser fumadoras pasivas también puede afectar al desarrollo del bebé.
» Los espacios con mascotas no son aconsejables tampoco en la prime­ra etapa. Los gatos, por ejemplo, pueden ser portadores de toxoplasmosis activa por parásitos. Muchos dueños de mascotas desarrollan anticuerpos ante estos peligros, pero hasta no hacerse los controles necesarios no es acosnejable estar cerca de ellos y se deberá usar guantes de goma para limpiar sus excrementos o pedirle a otra persona que lo haga.
» Por otra parte, con la revoluciónhormoral que implica gestar un bebé, llegan ciertas sersibildades que tal vez no se tenían hasta ese momento. Una molestia frecuente suelen ser ciertos ruidos. Si la futura madre trabaja, deberá procurar hacerlo en una atmósfera de tranquilidad. Del mismo modo, dentro de lo posible, se debe tratar de acondicionar la casa para evitar los ambientes ruidosos.
 
Armá un espacio sano
 
Algunas claves para tener en cuenta para una mejor gestación:
 
» Busca un espacio dentro de tu casa, un lugar de tranquilidad propio y exclusivo para ti suele ser aconsejable.
» Revisa el estado de la cama y de las sillas de trabajo. Tal vez sea un buen momento para cambiar el colchón por uno que permita un mejor descan­so. Si se trabajará durante el embarazo y esto implica estar mucho tiem­po sentada, será hora de buscar una silla adecuada.
» Aromas. Aquellas embarazadas que no hayan desarrollado alguna aversión particular a ciertos olores podrán estimular sus sentidos mediante técnicas de aromaterapia. Hay que considerar que los aromas producen una modificación instantánea de los estados de ánimo y ciertas fragancias pueden ser relajantes.
 

 

Información Recopilada por el Equipo de Ser Mamá Hoy
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Atención: Cuidarse del Mercurio
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Lo que debemos saber sobre el Mercurio 

Si una mujer es expuesta a niveles altos de mercurio antes y durante el embarazo, su salud y la del bebé puede verse amenazadas. Una mujer puede tomar ciertas precauciones para ayudar a reducir la cantidad de mercurio expuesta para ella y su bebé.

 

El mercurio es un metal que se encuentra naturalmente en varias formas. Es un líquido lustroso y gris que se usa en los termómetros. El mercurio se puede evaporar en un vapor incoloro e inoloro. Se puede juntar a otros materiales para formar compuestos que son peligrosos para la salud humana.

 

¿Cómo se expone una persona al mercurio?

 

Las personas se pueden exponer al mercurio al respirar el aire, consumir alimentos y beber agua contaminada por mercurio. El mercurio también puede entrar al cuerpo a través de la piel. Está presente naturalmente en el aire que respiramos. También puede ser liberado al aire al:

·         Quemar deshechos o basura

·         Quemar carbón en plantas industriales

·         Realizar ciertos procesos industriales

 

El mercurio en el aire eventualmente cae a la tierra y se acumula en los océanos, lagos, ríos y arroyos; produciendo que los peces en estas aguas lo absorban, y así, llegar hasta las personas. Sin embargo, no es la única forma de estar expuestos a este metal. Los tres tipos de exposición son:

·         Empastes dentales

·         Termómetros rotos

·         Bombillas rotas, fluorescentes o de alta intensidad.

 

Los riesgos a la salud

 

El mercurio puede dañar muchas partes del cuerpo, incluyendo el sistema nervioso, los pulmones, riñones, la visión y audición. La severidad del riesgo depende de la cantidad de mercurio a la cual la persona es expuesta, siendo más riesgoso para los niños que para los adultos. Los bebés expuestos al mercurio durante el embarazo, pueden sufrir daños severos al sistema nervioso y hasta puede causar la muerte. Pueden sufrir daños cerebrales, discapacidades de aprendizaje y pérdida de audición.

 

Comer pescado durante el embarazo

 

El comer pescado con mucho mercurio puede ser riesgoso. El riesgo es más serio para los fetos. Las mujeres embarazadas y mujeres que están pensando en quedar embarazadas deben evitar el pez espada, tiburón, carita (king mackerel) y blanquillo (tile fish). Estos pescados pueden contener niveles potencialmente peligrosos de mercurio. Es recomendable consumirlo pocas veces a la semana.

 

El mercurio en el trabajo

 

Las mujeres embarazadas deben evitar trabajar en donde puedan estar expuestas al mercurio en forma de vapor o líquido. Si usted tiene preguntas sobre la exposición en el lugar de trabajo, hable con su profesional de la salud, preferiblemente antes de que quede embarazada.

 

El mercurio en los empastes dentales

 

Algunos empastes dentales contienen mercurio. En 1997, la Dirección de Alimentos y Medicamentos de los Estados Unidos (FDA) evaluó casi 60 estudios sobre la exposición al mercurio y los empastes dentales. La FDA concluyó que los riesgos a la salud son bajos y que no existe la necesidad de cambiar las prácticas dentales. La Organización de Salud Mundial está de acuerdo con esta evaluación. Mientras tanto, los dentistas han empezado a usar materiales que no contienen mercurio. Sin embargo, los gobiernos de Canadá, Alemania y Nueva Zelanda recomiendan que las mujeres embarazadas eviten los empastes dentales que contienen mercurio. Hable con su dentista si tiene preguntas o preocupaciones sobre los empastes dentales.

 

Información Recopilada por el Equipo de Ser Mamá Hoy

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