Momentos Familiares
· El entusiasmo que los niños siempre muestran al hacer un pastel con mamá, o cuando papá asa carne en una parrillada, prueba que cocinar une a la familia, pues se trata de preparar algo rico para los seres que amas.
· Planea y prepara recetas rápidas y del gusto de todos.
· Planea los menús semanales con anticipación, para ahorrarte tiempo y dinero.
· Invita a tus niños a realizar pequeñas tareas como poner la mesa, ambientar la mesa en un fin de semana siguiendo un tema o el país que elijan, preparen platillos regionales y adornen con motivos típicos. Forma figuras en los platos servidos, o en el platón de servicio: una simpática carita, o un barquito con fruta, decora una pizza, o dibuja sobre los postres con una duya o con crema batida; será divertido y atractivo.
· No es mala idea bautizar con nombres a cada platillo del menú, o a las especialidades de cada miembro de la familia, para que se recuerden y se antojen más.
· Ofrece en la mesa variedad de aderezos para elegir y dales a probar alimentos novedosos, salsas agridulces, hierbas y especias, para que los descubran y disfruten.
· Prueba recetas con sabores mexicanos, americanos, franceses, italianos, tailandeses, japoneses, árabes y chinos, por nombrar algunos.
· Hoy en día se pueden conseguir en los supermercados, cosas que antes eran difíciles de encontrar: - el salmón y el atún frescos- y frutas como el kiwi, carambolo, lichee, o las cerezas frescas.
Jueguen e imaginen
· Ya sea con plumones o con ilustraciones diseñadas en la computadora, los niños pueden ayudarte a dibujar y escribir un menú que incluya sus especialidades, las tuyas y las de papá.
· Cada semana renueva el menú como si fuera el de una comida corrida. Puedes planearlo por semana apuntando lo que hay en el refrigerador y lo que necesitas comprar.
· Divide responsabilidades y ten pegadas en el refrigerador las listas de las tareas de cada uno, puedes ir rotando los cargos.
Un nuevo alimento cada mes
El gusto se educa, se cultiva y se desarrolla. Descubre con tus hijos la magia de los nuevos sabores y aromas. Jueguen a distinguir sabores y adivinar ingredientes. Enséñalos a comprar, lavar platos y preparar una comida sencilla, además de poner la mesa y recoger el servicio. Aprender a cocinar es una habilidad que puede volverse un arte y un divertido hooby - además de ser útil y práctico para toda la vida.
Información Recopilada por el Equipo de Ser Mamá Hoy